FUNDAMENTOS DEL BIOMAGNETISMO
Mucho más que imanes: una visión integradora del equilibrio humano
1. Introducción
A lo largo de la historia, las distintas tradiciones médicas han observado que la salud del ser humano depende del equilibrio de su organismo. En la medicina convencional, este equilibrio se relaciona con factores bioquímicos y fisiológicos, mientras que, en enfoques como la medicina tradicional china, el Ayurveda y la homeopatía, se enfatiza el concepto de energía vital.
Es importante, al iniciar cualquier tratamiento con fuerzas magnéticas, comprender las distintas disciplinas que emplean el magnetismo con fines terapéuticos. Aunque puedan parecer similares, sus fundamentos y aplicaciones son diferentes.
Magnetoterapia
Es el uso de campos magnéticos unipolares generados por imanes de baja intensidad (generalmente inferiores a 1000 Gauss) o dispositivos electrónicos para tratar inflamaciones, dolores o trastornos articulares. Su aplicación es principalmente sintomática y no etiológica. Se utiliza ampliamente en fisioterapia y rehabilitación médica.
El Biomagnetismo Médico, desarrollado por el Dr. Isaac Goiz Durán en 1988, se sitúa en un punto intermedio entre los dos enfoques mencionados al principio de este capítulo: combina principios de la medicina moderna con la comprensión del cuerpo como un sistema bioeléctrico que necesita mantenerse en armonía.
Bioenergética
Nos referimos con este término a la utilización del esfuerzo mental, es decir, de la intención consciente, como herramienta terapéutica. A partir de 1994, se comprobó que la mente podía sustituir la energía magnética en determinados casos, lo cual abrió nuevos horizontes en el abordaje de los aspectos emocionales, psicológicos, sutiles y energéticos del ser humano.
2. ¿Qué es el Biomagnetismo Médico o Par Biomagnético?
El Biomagnetismo Médico es una terapia que utiliza pares de imanes de mediana intensidad (entre 1,000 y 20,000 Gauss) para equilibrar el pH del cuerpo y eliminar microorganismos patógenos que causan enfermedades.
El descubrimiento clave del Dr. Goiz fue que las enfermedades no se desarrollan en zonas aisladas, sino en pares de cargas biomagnéticas en resonancia, es decir, en puntos específicos del cuerpo donde se genera un desequilibrio entre un polo ácido (+) y un polo alcalino (-).
Cuando este desequilibrio persiste, virus, bacterias, hongos y parásitos encuentran las condiciones ideales para multiplicarse, generando patologías que pueden volverse crónicas si no se corrige el entorno bioquímico del organismo.
La aplicación de imanes en los puntos afectados restablece el equilibrio del pH, permitiendo que el cuerpo recupere su estado óptimo y elimine los microorganismos de manera natural.
3. El Par Biomagnético: La Clave del Equilibrio Bioenergético
El concepto central del Biomagnetismo es el Par Biomagnético, un par de puntos en el cuerpo que presentan una alteración en su carga energética:
El Polo ácido, Norte o Negativo (-)
Al aplicar sobre una zona corporal, disminuye el contenido ácido, combate infecciones, ayuda a cerrar heridas y alivia dolores. Su campo energético gira en sentido contrario a las agujas del reloj. Asociado a procesos inflamatorios, infecciones virales y proliferación de hongos.
El Polo alcalino, Sur o Positivo (+)
Transmite energía y vitalidad, estimula la producción de proteínas, acelera la maduración de tejidos, pero también puede favorecer el crecimiento de microorganismos. Su campo gira en el sentido de las agujas del reloj. Relacionado con infecciones bacterianas y presencia de parásitos.
Advertencia: no debe colocarse el polo positivo sobre heridas, infecciones o inflamaciones.
Cuando se coloca un imán en cada punto del Par Biomagnético, se restablece la neutralidad del pH y los microorganismos pierden su entorno propicio, debilitándose y siendo eliminados por el sistema inmunológico.
El rastreo biomagnético permite detectar desequilibrios funcionales y bioenergéticos del organismo, presentes en ocasiones antes de la aparición de síntomas evidentes y, otras veces, acompañando procesos clínicos ya manifestados.
4. Fundamento Científico del Biomagnetismo
Aunque el Biomagnetismo es una terapia complementaria, sus principios están respaldados por conceptos biofísicos y fisiológicos:
4.1. El Cuerpo Humano como Sistema Bioeléctrico
El organismo humano genera y responde a campos electromagnéticos. Las células utilizan impulsos eléctricos para regular funciones como el metabolismo, la transmisión nerviosa y la reparación de tejidos.
La bomba de sodio-potasio en la membrana celular es un claro ejemplo de cómo la bioelectricidad regula la homeostasis del cuerpo.
El corazón y el cerebro producen campos eléctricos medibles mediante electrocardiogramas (ECG) y electroencefalogramas (EEG).
Los imanes pueden influir en estos procesos al inducir cambios en la carga eléctrica de las células y en la polaridad de los tejidos.
4.2. La Relación entre el pH y las Enfermedades
El cuerpo humano funciona dentro de un rango óptimo de pH. Por ejemplo, la sangre debe mantenerse entre 7.35 y 7.45 para garantizar la oxigenación celular y evitar acidosis o alcalosis severas.
El Biomagnetismo postula que muchas enfermedades surgen cuando ciertas áreas del cuerpo se acidifican o alcalinizan en exceso, creando un entorno ideal para patógenos.
pH ácido (menor a 7.0): Favorece la proliferación de virus y hongos.
pH alcalino (mayor a 7.0): Crea un ambiente propicio para bacterias y parásitos.
Al corregir estas alteraciones mediante la aplicación de imanes, el Biomagnetismo restablece el equilibrio bioquímico y refuerza la capacidad de autocuración del organismo.
5. El Proceso del Rastreo Biomagnético
El rastreo biomagnético es una técnica fundamental en Biomagnetismo, utilizada para detectar alteraciones en el campo energético del cuerpo.
5.1. Beneficios del Rastreo Biomagnético
Permite detectar patógenos antes de que aparezcan síntomas. Identifica disfunciones orgánicas en sus etapas iniciales. Ayuda a personalizar el tratamiento según las necesidades del paciente.
5.2. Rastreo Bioenergético: Un método alternativo y más rápido
Algunos terapeutas han optimizado el proceso de rastreo biomagnético mediante el uso de la bioenergética, una técnica que permite identificar los pares alterados sin necesidad de aplicar imanes de referencia en el cuerpo del paciente.
El rastreo bioenergético se basa en la conexión entre el terapeuta y el campo energético del paciente, utilizando pruebas musculares o herramientas como el test de respuesta neuromuscular (kinesiología aplicada). Este método permite:
Mayor rapidez en la detección de pares biomagnéticos. Mayor precisión en la localización de los desequilibrios energéticos. Menos manipulación física del paciente, ideal en casos de movilidad reducida.
Los terapeutas con experiencia en bioenergética pueden realizar un rastreo completo en minutos, facilitando la personalización del tratamiento y optimizando el tiempo de sesión.
5.3. Referencias y Bibliografía
Para los lectores que deseen profundizar en el rastreo biomagnético y la bioenergética, se recomienda consultar las obras mencionadas en la Bibliografía al final de este libro, donde se incluyen textos clave sobre Biomagnetismo Médico, kinesiología aplicada y terapias bioenergéticas.
6. La Intención: El Elemento Esencial en la Terapia
Aunque el Biomagnetismo se basa en fundamentos científicos sólidos y en técnicas cada vez más refinadas, existe un elemento que no puede ser enseñado en un manual ni medido con instrumentos y que, sin embargo, es decisivo en la efectividad del tratamiento: la intención del terapeuta.
La intención no es un pensamiento vago ni un deseo impreciso, sino una fuerza consciente, clara y dirigida, que actúa como puente entre el conocimiento técnico y la verdadera sanación. Para comprender su importancia, pensemos en el acto de nadar: no basta con conocer la técnica ni con haber leído sobre el movimiento de los brazos y piernas. Muchos que dominan la teoría jamás lograron flotar, y algunos grandes nadadores murieron ahogados al perder su intención, atrapados por el pánico o la desesperanza. Sin intención, no es posible nadar.
Del mismo modo, sin intención, el Biomagnetismo se reduce a la simple acción de “colocar imanes”, un acto mecánico que puede parecer terapéutico, pero que carece de profundidad. Los imanes sin intención no curan, como tampoco curan las palabras sin conciencia en una oración.
La intención orienta la energía, enfoca la mente del terapeuta y la conecta con el campo bioenergético del paciente. Es lo que permite el rastreo real, lo que da vida a la bioenergética, lo que convierte una sesión en un acto de conexión y sanación. Cuando el terapeuta emite una intención clara, amorosa y firme, esa intención alinea su campo con el del consultante, generando un espacio en el que la energía fluye, responde y se reorganiza.
Por eso, no se alcanza la verdadera práctica de la bioenergética hasta que la intención es fuerte y clara. Solo entonces la terapia se convierte en un diálogo vibracional profundo, en el que la conciencia del terapeuta actúa como catalizador del equilibrio.
Así como no se puede separar la palabra del hablante, el imán no puede separarse de la conciencia que lo aplica. La técnica sin intención es estéril; la intención sin técnica es ingenua. Solo unidas ambas dimensiones —conocimiento e intención—pueden obrar la transformación.
7. Aplicaciones del Biomagnetismo
El Biomagnetismo se ha aplicado en una amplia variedad de condiciones de salud, incluyendo:
Enfermedades infecciosas: Bacterias (tuberculosis, neumonía, infecciones urinarias), virus (hepatitis, herpes, VIH), hongos y parásitos.
Trastornos autoinmunes: Artritis reumatoide, esclerosis múltiple, lupus.
Enfermedades crónicas: Diabetes, hipertensión, migrañas.
Trastornos emocionales: Estrés, ansiedad, depresión leve.
Cáncer y enfermedades tumorales: Desde la perspectiva biomagnética, ciertos microorganismos pueden estar involucrados en la formación de tumores y desde la propia oncología moderna, ya se acepta que algunos microorganismos participan en determinados cánceres: Helicobacter pylori en el gástrico, VPH en el de cérvix, hepatitis B/C en el de hígado, Epstein-Barr en algunos linfomas, etc.
Es importante recalcar que el Biomagnetismo no sustituye los tratamientos médicos, sino que actúa como un complemento para mejorar la salud del paciente.
8. Precauciones y Contraindicaciones, según enseñanza de la escuela Goiz.
Aunque el Biomagnetismo es una terapia segura y no invasiva, existen algunas precauciones:
Pacientes con marcapasos: Los imanes pueden interferir con su funcionamiento, al descargar las baterías.
Mujeres embarazadas o sospecha de que pudiesen estarlo: Evitar la aplicación de imanes en la zona del útero. Si hay un par cercano, debe usarse bioenergética para anularlo.
Personas bajo quimioterapia o radioterapia: Puede potenciar los efectos de estos tratamientos y causar reacciones intensas. No aplicar imanes hasta seis meses después del tratamiento. Debe usarse la bioenergética en estos casos.
9. Conclusión y resumen
1. El Biomagnetismo es una terapia innovadora, basada en principios bioeléctricos y en la restauración del equilibrio del pH corporal. Su capacidad para detectar y corregir alteraciones energéticas antes de que se conviertan en enfermedades lo convierte en una herramienta valiosa dentro de la medicina integrativa.
2. El biomagnetismo médico es un procedimiento diagnóstico y terapéutico en la misma sesión.
3. El polo biomagnético positivo se forma por la presencia de hidrogeniones y/o virus patógenos.
4. El polo biomagnético negativo se forma por la presencia de radicales libres y/o de bacterias patógenas.
5. Los polos biomagnéticos están en resonancia vibratoria y energética.
6. Los polos biomagnéticos son despolarizados por la inducción magnética de campos de más de 1.000 gauss.
7. La despolarización biomagnética obedece a la ley de todo o nada.
8. La despolarización biomagnética obedece a la ley universal de cargas.
9. Los campos magnéticos ideales para la inducción están en el orden de 5.000 a 20.000 gauss.
10. Cuando se impactan los polos biomagnéticos, los virus patógenos pierden su información genética y las bacterias su medio alcalino favorables para su metabolismo y reproducción.
11. Teóricamente solo se requiere de un impacto para erradicar un par biomagnético y no se vuelve a reactivar.
12. Los polos biomagnéticos con polaridad negativa son amplios y los de polaridad positiva pequeños.
13. Los polos biomagnéticos tienen su recíproco específico, pero ocasionalmente un polo positivo puede soportar dos de signo contrario, pero no a la inversa.
14. Los polos biomagnéticos de polaridad positiva son asintomáticos; no pueden ser detectados por otro sistema convencional de diagnóstico, ni obedecen en su corrección a ningún método terapéutico o droga.
15. Los polos biomagnéticos negativos son sintomáticos.
16. En el nivel energético normal (nen) no se pueden generar microorganismos patógenos, pero sí se pueden manifestar por sí mismos y por su metabolismo.
17. En tanto se aproximan los focos biomagnéticos, las patologías son más severas y el límite son las estructuras celulares.
18. Los imanes naturales de mediana intensidad no son tóxicos ni pueden producir iatrogenia, menos aún si se aplican en forma dual.
19. Los imanes de mediana intensidad no alteran la entropía celular o tisular, solo la ordenan.
20. El puente de hidrógeno no puede ser roto por el magnetismo, pero sí por la electricidad, el calor y la radiación atómica extrema.
21. Los pares biomagnéticos regulares identifican y corrigen microorganismos patógenos, llámense virus, bacterias, hongos o parásitos.
22. Los pares biomagnéticos especiales identifican alteraciones tisulares no soportadas por microorganismos patógenos.
23. Los pares biomagnéticos disfuncionales identifican alteraciones de glándulas internas y producción hormonal.
24. Los pares biomagnéticos reservorios identifican a órganos o tejidos que soportan un microorganismo patógeno potencial, y por tiempo indefinido en tanto no se instalan en su par específico.
25. En el hemisferio norte de la Tierra, los polos negativos de los pares biomagnéticos tienden a establecerse en el hemicuerpo derecho; por el contrario, en el hemisferio sur, en el hemicuerpo izquierdo.
26. Las enfermedades comunes son producidas por un solo par biomagnético; las enfermedades complejas son el resultado de asociaciones de estos pares.
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